Luego de tan sólo jornada y media de conclave, las personas congregadas en la plaza de San Pedro no podían creer lo que sucedía, el humo negro se volvió blanco, la algarabía de todos se hacia cada vez más fuerte, los gritos 'viva el papa' empezaban a escucharse, hasta que luego de unos minutos, el sonar de las campanas dieron fe del suceso que enmarcará una nueva etapa: ‘Habemus Papam’.
En medio de alegría y expectativa por conocer al elegido de las aproximadas 250 mil almas que abarrotaron la plaza de San Pedro y las calles circundantes, a las 18.43 local (16.43 GMT) el cardenal chileno Jorge Arturo Medina Estévez se asomó a la logia de las bendiciones de la basílica de San Pedro del Vaticano y anunció al pueblo la elección: 'Annuntio vobis gaudium magnum Habemus Papam'.
Benedicto XVI, es el nombre elegido por el cardenal alemán Joseph Ratzinger al momento de aceptar la mitra papal, oficiando su primera misa en la Capilla Sixtina tras su elección en la que participaron 115 cardenales de 52 países. De esta manera, Benedicto XVI, de 78 años, se convirtió en el 265 Pontífice de la Iglesia Católica y el sétimo Papa alemán después de 482 años.
Dejando de lado la rectitud y la Ortodoxia, la emoción y la dicha también embargaron al Papa... sus lagrimas…
"Queridos hermanos y hermanas, después del gran Papa Juan Pablo II, los señores cardenales me han elegido a mí, un simple y humilde trabajador de la viña del Señor. Me consuela que el Señor sepa trabajar con instrumentos insuficientes y me entrego a vuestras oraciones. En la alegría del Señor y con su ayuda permanente, trabajaremos y con María, su madre, que está de nuestra parte".